El cuerpo como reflejo y símbolo de las distintas sociedades y culturas.
En el Magreb, el cuerpo es un “lugar” de seducción que esconde lo que más quiere enseñar. Con esa paradoja se crea un erotismo único y propio, y es así como la mujer árabe desarrolló una serie de prácticas que tienen como último objetivo, la seducción y el encuentro, en el sentido pleno de la palabra. Para estar bella, la mujer preservó rituales de sus antepasados, basados en la preparación de exquisitas mezclas de hierbas y especias. Encuentra aquí algunos de sus secretos.
|